Políticas Culturales

Arte Digital y programación

 

os problemas se vuelven más complejos y diversos conforme la civilización humana se globaliza y tecnologiza.  Pero, el tiempo dedicado en las instituciones al proceso de enseñanza-aprendizaje para la solución de problemas es casi nulo. El pensamiento en la solución de problemas es una habilidad que se puede aprender y desarrollar con la práctica computacional y artística.

 

La esencia del pensamiento computacional reside en reflexionar como lo hace un científico informático cuando resuelve un problema de programación a través de algoritmos matemáticos. Actualmente se utilizan softwares como Scratch, que estimulan la creatividad, la imaginación y la intuición en niños y jóvenes, para trabajar el aprendizaje artístico relacionado con la capacidad para resolver problemas, a través de algoritmos y códigos computacionales en programación.

 

Un problema puede definirse como una situación en la cual se pretende alcanzar una meta, mientras que un algoritmo es un método para resolver un determinado problema mediante una serie de pasos definidos y finitos; indicando claramente el orden de ejecución de los mismos. Un algoritmo debe ser original, reflejando flexibilidad de ideas, imaginación y creatividad.

 

Para solucionar un problema hay que realizar un pensamiento divergente, anticipando errores y evaluando diferentes escenarios mentales, a través de:

1. Entender su estado inicial;

2.- Definir la meta a alcanzar;

3.- Concretar el conjunto de recursos a utilizar;

4.- Evaluar los conocimientos y habilidades que se tienen sobre el problema.

Los tipos de problemas que existen son:

1.- De lógica;

2.- De analogía;

3.- De razonamiento;

4.- De dificultades.

 

 Actualmente programas como el de Scratch permiten que los usuarios se expresen creativa y artísticamente, trabajando con la música, el dibujo, la pintura, el diseño y la narrativa. Actualmente proyectos como el de BCA’s Technology through the Arts, llevan a artistas reconocidos y estudiantes de arte a diferentes escuelas de Estados Unidos, para que los estudiantes desarrollen su habilidad digital por medio de conceptos tecnológicos, integrando el arte de forma transdisciplinaria.

 

Con herramientas como la de Scratch no se requiere ser un experto en programación o artes para crear, se pueden analizar y construir los códigos de los programas, y manipular los objetos sin necesidad de contar con grandes conocimientos de informática; por lo que, los usuarios se convierten en creadores de sus propias invenciones llevando a la práctica el pensamiento algorítmico.

 

El artista digital, Nathan Selikoff, reconocido por haber participado en las exhibiciones de arte matemático en Los Ángeles y Boston, afirma que hay que combinar las tecnologías con las artes para que se humanicen y así puedan ser comprendidas y empleadas por un mayor número de usuarios.

 

 La música es una de las disciplinas artísticas más trabajadas con Scratch, ya que su estructura por bloques permite la creación de composiciones musicales ricas y variadas. Los proyectos más exitosos son aquellos que muestran una interacción instrumental entre diferentes sonidos archivados en la herramienta o importados, así como los videojuegos musicales o aquellos donde el usuario interactúa con el software al golpear o tocar notas dentro de una secuencia para reproducir una melodía. MIDI es un bloque de código estandarizado que le permite al usuario crear sus propias secuencias musicales, usando los bloques de sonido a través de una interface musical digital.

 

      A través de la programación han integrado distintas disciplinas del conocimiento científico y humanístico, como son las matemáticas y las artes, mediante una metodología educativa activa y participativa donde se aprenda haciendo. Por un lado se aprende a valorizar la importancia de la geometría en la composición de las obras visuales, mientras que por el otro, las artes ayudan a estimular la creatividad en la comprensión de los números, siendo la programación el lenguaje por el cual se pueden conectar en un mismo proyecto. En nuestra lengua arte proviene del latin “ars” y “técnica del griego “tecne”, la cultura es un universo, en el que el arte se mezcla con la ciencia y la tecnología. En la historia de la humanidades ha habido momentos en los que dichas actividades humanas se han encontrado alejadas, pero en la actualidad, con el surgimiento de las nuevas tecnologías, el arte digital y la programación han encontrado nuevamente puntos de coincidencia que fortalecen la interdisciplinariedad y enriquecen dichas prácticas del conocimiento humano.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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