Políticas Culturales

¿Cuánto vale la Cultura?

Medición de las Industrias Culturales y Creativas en México

 

“Cada vez hay más universidades y centros de investigación en México que dedican sus análisis, desde una perspectiva socioeconómica, a los bienes y servicios culturales y creativos. Hoy en día no queda duda que el sector cultural en conjunto es un detonador clave del desarrollo económico y social del país”

 

ace diez años el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA), en un esfuerzo colectivo con las sociedades de gestión en México, publicó el libro ¿Cuánto vale la Cultura? Contribución económica de las Industrias Protegidas por el Derecho de Autor en México. Esta publicación representó un ejercicio pionero de reconocimiento sobre la necesidad de estadísticas e indicadores que reflejaran el impacto de la cultura en la vida económica y social del país.

 

    A pesar de que aún son pocos los estudios especializados en la economía del sector cultural y creativo, éstos han ido tomando forma. Cada vez hay más universidades y centros de investigación en México que dedican sus análisis, desde una perspectiva socioeconómica, a los bienes y servicios culturales y creativos. Hoy en día no queda duda que el sector cultural en conjunto es un detonador clave del desarrollo económico y social del país.

 

    Con esto en mente, es posible afirmar que cada vez existe un mayor entendimiento de que las dimensiones económicas, sociales y culturales no se encuentran aisladas.

 

  Por tal motivo se tiene el interés en estudiar los aspectos económicos de las industrias protegidas por el derecho de autor (IPDA), ya que se trata de un sector económico que genera empleos, ingresos y comercio exterior, pero también porque tiene un significado especial hacia la creación de identidad y el reflejo de la diversidad cultural de cada país.

 

   Es importante recordar que el término “IPDA” se refiere a aquellas actividades que se desarrollan con base en creación de contenido en materia cultural y los cuales están sujetos a derechos de autor. Tales derechos representan una alta rentabilidad social, por lo que una gestión cultural eficiente requiere considerar los incentivos económicos que los fomenten.

 

   De acuerdo con los lineamientos desarrollados en la metodología de la OMPI y con base en las mejores prácticas internacionales, las industrias derivadas de la actividad cultural se clasifican en cuatro niveles: industrias base; industrias interdependientes; industrias parcialmente relacionadas e; industrias no dedicadas. Estos cuatro niveles agrupan a todas las actividades vinculadas a la cultura y las clasifican según su grado de participación en la misma. De este modo, las actividades que se dedican enteramente a la cultura se agrupan en los dos primeros grupos, mientras que aquellas poco relacionadas con la cultura se clasifican en los últimos dos.

 

    Con esta metodología se encontró que las IPDA contribuyen de manera significativa a la economía, y que en 2003 representaron 7.3% del PIB nacional, es decir, el cuarto sector de actividad económica. Del total de la participación de las IPDA al PIB se muestra que las industrias base son las que más contribuyen. En total los efectos directos e indirectos de las IPDA, sin contabilizar las actividades que ocurren en la economía sombra, representan 5.1% del PIB del país.

 

 

 

 

 

    El componente que ha crecido más que proporcionalmente es el correspondiente a la economía sombra con 2.2% de la contribución económica en México. Esto a su vez representa un aumento en términos absolutos de 1.2 puntos porcentuales en un periodo de 5 años. Esta situación plantea la posibilidad para redefinir las políticas culturales de modo tal que las actividades realizadas en el ámbito de la economía sombra puedan ir transformándose en parte del sector formal de la economía.

 

 

    Con todo, la publicación del ¿Cuánto Vale la Cultura? mostró que las IPDA constituyen per se un sector de actividad económica con características propias, pero que también comparten características semejantes a otras industrias por lo que requieren de reglas claras, estables y conducentes para su desarrollo como las de los demás sectores económicos del país. Para México, este sector es de gran importancia económica por su contribución al Producto Interno Bruto, su alta productividad y, finalmente, porque brinda al país ventajas competitivas en la interacción comercial con el resto del mundo1.  Además, su cadena de producción requiere ser atendida de manera especial porque, a diferencia de la mayoría de las industrias, el sector cultural presenta externalidades positivas debido a que el consumo de bienes culturales favorece la identidad nacional, la educación y el desarrollo social.

 

 

 

  1 Ernesto Piedras, ¿Cuánto vale la Cultura? Contribución Económica de las Industrias Protegidas por el Derecho de Autor en México, SACM, SOGEM, CONACULTA, México, 2004.

 

 

 

 

 

 

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