Políticas Culturales

¿Cuánto Vale la Industria Editorial?

Medición Económica de la Industria Editorial en México

 

ntre las actividades que conforman las Industrias Protegidas por los Derechos de Autor (IPDA) destaca la contribución que realiza la Industria Editorial. En un esfuerzo por entender la evolución de esta industria en México, en 2013 se publicó un ejercicio analítico de economía aplicada. En esta investigación se concluyó que ésta representa un elemento clave del sector cultural mexicano.

 

En el ámbito internacional, México es uno de los 20 principales exportadores de productos creativos. De acuerdo con cifras de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) el comercio internacional de productos editoriales y medios impresos ascendió a 43.1 mil millones de dólares, es decir, 9.8% del total de las exportaciones de productos creativos.  En particular, en México, la Industria Editorial es el segundo rubro más importante en exportaciones de productos creativos.

 

Ahora bien, analizando la cadena de valor del libro, ésta puede ser dividida en dos grandes niveles: el de creación y fabricación; y el de distribución. En estos eslabones participan tres importantes personajes, que son los autores, editores y finalmente los lectores. Es importante mencionar que, aún a pesar de los cambios tecnológicos de los últimos años y las nuevas posibilidades de consumo y producción editorial, la creatividad de los autores representa el insumo esencial que detona la cadena de valor en esta industria.

 

Con todo lo anterior, se utilizó la metodología desarrollada en el año 2003 por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) para cuantificar el valor económico de las actividades vinculadas a la propiedad intelectual . Utilizando esta metodología, las actividades que componen la producción editorial se clasifican en cuatro niveles: industrias base, industrias interdependientes, industrias parcialmente relacionadas e industrias no dedicadas. Estos cuatro niveles agrupan a todas las actividades vinculadas a los derechos de autor y se clasifican según su grado de participación en la misma.

 

Una vez aplicada la metodología descrita previamente a los datos del Sistema de Cuentas Nacionales de América del Norte (SCIAN), resulta que la Industria Editorial en México, incluyendo los impactos indirectos y relacionados, generó en 2003, poco más de 133 mil millones de pesos e incrementó a poco más de 173 mil millones de pesos en el 2009, lo cual se traduce en un crecimiento, en sólo 6 años, de 37.7%, con la información más reciente generada a partir de cuentas nacionales. En términos anuales, la Industria Editorial mexicana creció 5.5% cada año entre 2003 y 2009. El valor no es nada despreciable para una sola industria que ya representaba en 2003 el 1.87% del Producto Interno Bruto del país y el 2.07% en el 2009.

 

Lo anterior significa que en 2003 la Industria Editorial contribuyó con 39% del total de las Industrias Culturales y Creativas, mientras que para el 2009, la Industria Editorial contribuyó con el 46% de las industrias culturales y creativas en México. Este salto de 7 puntos porcentuales se debe principalmente al crecimiento de la economía sombra para el conjunto de las industrias culturales.

 

Por otro lado, durante 2003, el total de la Población Económicamente Activa (PEA) ascendió a 41.5 millones de personas, de este total, la Industria Editorial en su conjunto contribuyó con 684,797 empleos. Desde esta perspectiva, esta industria es generadora de1.65% de los empleos en nuestro país. Es por tanto posible asegurar, con base en la aseveraciones establecidas en la sección anterior, que la Industria Editorial contribuye con 1.87% del PIB, utilizando únicamente 1.65% de la fuerza laboral, con lo cual, se demuestra que se trata de un sector de actividad económica de alta productividad, muy por encima del promedio nacional.

 

Por su parte, en 2009, creció en 11% el número total de personas empleadas por la Industria Editorial respecto de 2003, generando 760,717 empleos, lo cual representó 1.68% de la Población Económicamente Activa. Al igual que en el 2003, la Industria Editorial mostró una alta productividad al generar 2.07% del PIB con sólo 1.68% de la PEA, productividad que, incluso, aumentó entre estas dos mediciones.

 

Estos resultados muestran indicios de que es esencial abandonar la concepción tradicional que se tiene sobre los creadores. Es necesario identificarlos como agentes económicos que, además de requerir un proceso de formación, deben realizar inversiones subsecuentes en capital humano y bienes de capital para el pleno desarrollo de su actividad; todo ello con la finalidad de acrecentar sus oportunidades de crecimiento y desarrollo profesional.

Para ver el estudio completo:

 

http://www.wipo.int/export/sites/www/copyright/es/creative_industries/pdf/publishing_mexico.pdf

 

 

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