Políticas Culturales

 

La Fragata Nuestra Señora de las Mercedes.

Referente del Patrimonio Subacuático

***La idea más fuerte que transmite la Convención es que el patrimonio que se encuentra en el fondo del mar, con independencia de la titularidad que pueda corresponder por circunstancias históricas, es patrimonio de toda la humanidad

***De cara al futuro, España asignó los bienes de la Fragata de las Mercedes al Museo Nacional de Arqueología Subacuática, con un apartado en el que se compromete, a poner a disposición de la Humanidad estos bienes

 

l 18 de mayo de 2007, la empresa Odyssey Marine Exploration Inc. anunció que había transportado a Florida, Estados Unidos, un cargamento de monedas procedente de la operación marítima Cisne Negro. Ante la sospecha de que no existía tal, sino que se trataba de los restos de otro naufragio, el gobierno español inició un juicio en Estados Unidos. Dicho proceso legal duró más de cinco años y finalmente el 25 de febrero de 2012 llegó a España el cargamento de la Fragata Nuestra Señora de las Mercedes, hundida el 5 de octubre de 1804.

 

El juicio de Nuestra Señora de las Mercedes constituye un referente en el orden internacional en materia de protección del patrimonio subacuático. Sobre este tema, Jesús Prieto de Pedro, quien fuera director general de Bellas Artes y Bienes Culturales y Archivos y Bibliotecas de España en el momento en que concluyó dicho litigio internacional, aseguró en entrevista que desde el punto de vista jurídico “no ha habido otro caso que haya generado una jurisprudencia tan positiva. Y tampoco ha habido otro caso en el que se haya expresado una porfía de un gobierno para conseguir recuperar unos bienes expoliados por una compañía cazatesoros privada”.

 

Para Prieto, quien fuera también decano de la Facultad de Derecho y vicerrector de la Universidad Nacional de Educación a Distancia de Madrid, los juicios en su conjunto, de Juno, Galga y la Fragata de las Mercedes para el gobierno español, han generado confianza sobre el valor de los instrumentos jurídicos para la defensa del patrimonio cultural porque dice, “antes las compañías cazatesoros, no tenían ningún contrapeso”.

 

Agrega que estos procesos ayudaron a ordenar las políticas públicas de defensa del patrimonio subacuático porque “han generado unos instrumentos sobre todo de planificación y previsión para tener estructuras organizativas de cara al futuro; de tener pues un proyecto de mediano y largo plazo. Esto se ha concretado en la aprobación en su día por el gobierno español de la preparación del Libro verde, Plan Nacional de Protección del Patrimonio Cultural Subacuático Español.”

 

En el año 2007, el Consejo de Ministros aprobó el Plan Nacional del Patrimonio Cultural subacuático. Este documento no sólo recoge los principios de la Convención de la UNESCO de 2001, sino que además establece un decálogo de medidas que van desde la formación, documentación e inventario arqueológico subacuático, hasta el fortalecimiento del Museo Nacional de Arqueología Subacuática y acuerdos entre Ministerios.

 

Para Jesús Prieto, este documento “es un compromiso público con la ciudadanía porque es un plan donde están publicadas las tareas que asume el Estado, en relación con el patrimonio subacuático”. (Para consultar este documento http://museoarqua.mcu.es/patrimonio_subacuatico/plan_nacional/index.html)

 

 

En los tribunales de Estados Unidos, durante el juicio de la Fragata, también se presentó como parte interesada Perú, poniendo sobre la mesa otro tema: las disputas por la propiedad de los bienes patrimoniales e históricos de los barcos hundidos en el periodo de las Colonias. Al respecto Jesús Prieto señala que ahí es donde la Convención de Patrimonio Subacuático de la UNESCO tiene más peso “A mi juicio la idea más fuerte que transmite la Convención es que el patrimonio que se encuentra en el fondo del mar, con independencia de la titularidad que pueda corresponder por circunstancias históricas, es patrimonio de toda la humanidad, lo cual implica un deber de solidaridad y cooperación entre los países”.

 

Al respecto el doctor Prieto calificó como ejemplar el convenio firmado recientemente entre el presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Rafael Tovar y de Teresa y el Ministro de Educación, Cultura y Deporte de España, José Ignacio Wert, que establece una base para la cooperación en la identificación, gestión, investigación, protección “y puesta en valor para que todos los ciudadanos puedan disfrutar de ese bien subacuático”.

 

El acuerdo señala que ambas instituciones tienen tanto autoridad como responsabilidad dentro de sus respectivos países para la protección en beneficio público de los recursos y sitios de patrimonio cultural subacuático, incluyendo los restos de los naufragios y buques con relevancia histórica o arqueológica.

 

En esa lógica y de cara al futuro, España asignó los bienes de la Fragata de las Mercedes al Museo Nacional de Arqueología Subacuática, con un apartado en el que se compromete, de acuerdo a los principios de la Convención, a poner a disposición de la Humanidad estos bienes “Compartiendo el disfrute y la comprensión de este patrimonio común con los países iberoamericanos”.

 

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