Políticas Culturales

Movilidad y economías

de aglomeración cultural

 

*** La cultura es un ejemplo de una industria con rendimientos crecientes a escala tanto por sus altos costos fijos como por la especialización necesaria

ás allá de la relación conceptual entre Cultura y Economía, es en tiempos recientes que en América Latina se aplica el enfoque de lo que podría ser denominado el Sector Económico de la Cultura y la Creatividad, con la medición de su contribución o generación de valor en términos de Producto Interno Bruto, inversión, empleo, comercio, entre otros. En México la aportación de dicho sector asciende a 7.3% del PIB, y en el Distrito Federal esta cifra representa 8.9% del total de la economía de la entidad.

 

La aglomeración de la actividad económica basada en la creatividad, es un proceso normal en nuestros días que sucede por consideraciones de eficiencia económica. Son las personas y las empresas quienes determinan el desarrollo de estas aglomeraciones; de la misma forma que las aglomeraciones culturales son determinadas por las personas y las Industrias Culturales y Creativas (ICC).

 

Típicamente, la repartición de recursos naturales en el territorio global no se ha dado de manera homogénea. Algunos países han tenido la fortuna de contar con una cantidad y diversidad importante de éstos; mientras que otros, ya sea por su tamaño o su ubicación, no cuentan con una dotación significativa de ellos. Esto contribuye a generar una brecha de desarrollo entre países. Sin embargo, la creatividad es un insumo cuya distribución no toma en cuenta consideraciones geográficas. Así, las industrias creativas representan una oportunidad irremplazable para generar desarrollo en diversas regiones y ciudades en todo el mundo. Vale la pena destacar que, aunque la repartición inicial de la creatividad es relativamente homogénea, esta puede cambiar en función de los incentivos que tengan los creadores y demás participantes en este tipo de industrias.

 

En México, como en todos los países del mundo, la creatividad y consecuentemente la cultura tiende a concentrarse en regiones específicas o clusters. La concentración de las actividades económicas se atribuye a las diferencias en las características subyacentes como la geografía del lugar o los recursos que ahí se encuentran. Una explicación de la concentración espacial de las empresas, consumidores y trabajadores, se encuentra directamente relacionada con la existencia de externalidades positivas dentro de las llamadas "economías de aglomeración". Esto es, que la concentración por sí sola crea un entorno favorable para la ubicación de la actividad económica, aumentando la productividad e incentivando el crecimiento.

 

De esta manera surgen las Ciudades Creativas, clusters urbanos que por su tamaño y aglomeración propician la creatividad y el consumo de bienes y servicios derivados de ésta.

 

Cabe mencionar que una externalidad es un beneficio o un costo que no refleja su precio real en el mercado. Las externalidades pueden ser tanto positivas o negativas. Una externalidad positiva se produce cuando las acciones de un agente aumentan el bienestar de otros agentes de la economía, mientras que las negativas e produce cuando las acciones de un agente reducen el bienestar de otros agentes de la economía.

 

Por ejemplo, la Ciudad de México es identificable como una unidad social, económica, con demarcaciones políticas, pero también con una dinámica y vibrante unidad cultural, que contiene elementos patrimoniales, que genera y atrae creatividad en términos de una vasta diversidad. Y que, con todo, se constituye en una fuente de generación de riqueza artística, económica y cultural.

 

Las principales preguntas que busca responder el enfoque de economías de aglomeración son: por qué la creatividad económica suele concentrarse geográficamente, cómo evoluciona la distribución económica y qué factores hacen que evolucione. Las principales explicaciones de la concentración económica radican en los retornos crecientes a escala, costos de trasporte y movilidad de los factores de la producción.

 

Cuando mencionamos retornos a escala estamos señalando la relación que existe entre la producción y los costos unitarios del producto. Por lo tanto decir que una industria tiene retornos constantes a escala significa que el costo unitario de producir un bien es el mismo que producir a mayor cantidad. De la misma forma en una industria con rendimientos crecientes a escala los costos unitarios de producción disminuyen en cuanto a la cantidad producida aumenta.

 

Por lo tanto, la lógica económica establece que el producto sea producido a gran escala en un solo lugar, aprovechando los rendimientos crecientes, y sea distribuido al lugar donde será consumido. Bajo esta distribución de la producción, los costos de transporte son menores que el costo de producir localmente, lo cual genera las ya mencionadas aglomeraciones derivadas de la minimización de costos que hacen todas las empresas.

 

En lo general, la cultura es un ejemplo de una industria con rendimientos crecientes a escala tanto por sus altos costos fijos como por la especialización necesaria. Por esto, las industrias creativas no están distribuidas de manera homogénea sobre un territorio dado, sino que se concentran en determinados lugares. Además, es importante mencionar que el principal insumo de las industrias creativas, la creatividad, es fácilmente desplazable hacia grandes centros de consumo y producción.

 

Asimismo, dicha aglomeración se refiere a otros creadores y artistas, pero también a la de otros profesionales cuyas actividades son complementarias e importantes para la cultura, como electricistas, carpinteros, transportistas, entre otros. Más aún, se vincula al grado de concentración de audiencias y públicos, que sin duda constituyen el fin último de estos ejercicios productivos y creativos.

Por lo tanto la dinámica de las aglomeraciones es un proceso complicado en el cual los agentes de la economía prefieren agruparse entre sí para obtener mayores beneficios. Estos mayores beneficios son los que propician el crecimiento económico y mejoran el nivel de vida de las personas.

La concentración de la producción, la prestación de servicios y el consumo en aglomeraciones es consecuencia tanto de factores geográficos, localización de los recursos primarios, como de características específicas de cada industria y que al hacerlo se obtienen grandes beneficios tanto para las empresas como para la sociedad. Por sus características que la asemejan a otras industrias consideradas como tradicionales, las industrias creativas siguen este mismo proceso de aglomeración. Por esto, es esencial comprenderlo con el fin de impulsar la creatividad en el país y así poder estimular el crecimiento social y económico que nuestro país tanto necesita.

Con esto entonces, debemos entrar a una nueva conceptualización en la que atendamos a la Cultura como un sector de manera integral, que constituye, de acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas, “una fuente de desarrollo, entendido no solamente en términos de crecimiento económico, sino también como medio de acceso a una existencia intelectual, afectiva, moral y espiritual satisfactoria”.

El reto es aprovechar al máximo este potencial económico de crecimiento y desarrollo de nuestra actividad económica derivada de la cultura, en un marco de respeto de nuestra identidad y de nuestra diversidad.

 

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