Políticas Culturales

 

Por una visión conjunta

de la cultura. Entrevista a Carmen Pérez Camacho

“La Reunión Nacional de Cultura, celebrada en Morelia contribuyó a la definición de objetivos, metas y resultados de las políticas públicas culturales”

“El presupuesto destinado al desarrollo de la infraestructura cultural en este año se ha incrementado en un 500 por ciento”

n la ciudad de Morelia, los días 4 y 5 de septiembre se llevó a cabo la Reunión Nacional de Cultura, organizada por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) en donde se abordó entre otros puntos, el Programa Nacional de Acción Cultural cuyos cuatro ejes son: la dimensión social; la optimización de la infraestructura cultural del país; el desarrollo de la agenda digital cultural y; la proyección cultural de México en el mundo.

 

    En esa reunión, que conjuntó a los responsables de los institutos de cultura de todo el país, el presidente del Consejo, Rafael Tovar y de Teresa, reiteró que el organismo debe trabajar de manera estrecha e incluyente con las instituciones culturales, a cuyos titulares invitó a presentar propuestas que permitan a México proyectarse hacia el exterior.

 

    Y es que, sobre todo desde hace un par de décadas, varias han sido las voces que se han pronunciado por la necesidad de fortalecer la cultura en México. Al respecto, la doctora Carmen Pérez Camacho, especialista en políticas culturales señala en entrevista que la reunión con carácter nacional contribuyó a la definición de objetivos, metas y resultados de las políticas públicas y, demostró que la participación de los diversos actores siempre es necesaria.

 

    La también coautora del Libro Verde para la Institucionalización del Sistema de Fomento y desarrollo Cultural de la Ciudad de México, señala que en eventos como éste, además de conjuntar a los responsables de la cultura y a otras instituciones que tienen relación directa, permite conformar un espacio o plataforma para compartir experiencias, problemáticas y necesidades que de otra forma se abordarían de manera aislada o fragmentada.

 

    Para Pérez Camacho es preciso el reconocimiento de situaciones apremiantes, las cuales deben resolverse de manera conjunta mediante soluciones globales y consensuadas, tal es el caso de la necesidad de un catálogo nacional de artistas y creadores, además de que se requiere socializar las formas y resultados de diversas intervenciones públicas “las cuales nos hablan de metodologías y modelos de organización cultural que se pueden aprovechar, proyectar y replicar en otros estados de la República Mexicana”.

 

    En la búsqueda del fortalecimiento de un sistema cultural, el tema de la planificación es relevante, asegura “sobre todo en reuniones como ésta, donde se abordan las líneas de la administración de recursos, la transparencia en su manejo y otros temas prioritarios, los cuales deben pensar en el rumbo de las diversas acciones, en distintos niveles de participación, además de analizar el control y los ajustes a los objetivos planteados a corto, mediano y largo plazo”.

 

    En la Reunión Nacional se abordaron temas relacionados con la administración y gestión de la cultura, como lo relativo a la infraestructura cultural, los fondos y financiamientos, así como la transparencia de recursos y apoyo a la producción editorial y cinematográfica, por lo que, para la también directora general de la AC Cultura y Ciudadanía, Plataforma de Investigación y Diseño de Políticas Culturales, le parece necesario profundizar en el sentido que deben tomar dichas acciones.

 

    “Actualmente se aprecia una gran diversidad en la forma en que se está conceptualizando la cultura; en la mayoría de las veces se observa al quehacer cultural vinculado con la formación artística; en otros casos, se percibe a la cultura como forma de vida enfatizando aspectos de identidad y patrimonio o, también se le vincula con los derechos individuales y sociales”, señala.

 

    Se trata, dice Pérez Camacho, de que el concepto que se tenga incida en el tipo de intervención y en las acciones culturales que se realizan: “Cuando se percibe a la cultura como formación artística hay que crear las condiciones para adquirirla y apreciarla como crear infraestructura, modelos de enseñanza y profesionalización, por ejemplo; cuando se ve como forma de vida, la cultura ya se tiene y sólo hay que buscar la manera de expresarla o difundirla como pueden ser acciones de conservación y protección del patrimonio material e inmaterial y; cuando se percibe como un derecho, la cultura se exige, generando mecanismos de participación y decisiones ciudadanas”, dice.

 

 

 

 

     Y es que, durante la reunión nacional, Rafael Tovar y de Teresa reiteró que el presupuesto destinado al desarrollo de la infraestructura cultural (el Fondo de Apoyo a Comunidades para la Restauración de Monumentos y Bienes Artísticos de Propiedad Federal –Foremoba- y el Programa de Apoyo a la Infraestructura Cultural de los Estados –PAICE-) en este año se ha incrementado en un 500 por ciento.

 

    Mantener e incrementar “lo más posible los recursos del PAICE y, que la asignación discrecional del dinero se acabe” han sido prioridades del Consejo de acuerdo a lo señalado por su titular: “lo hemos venido cumpliendo; hay la capacidad para poderlos destinar a proyectos específicos, pero creo que el ponerlos aquí en la mesa, y compartirlos con ustedes, con la vida cultural del país creo, es el modo más sano de poder aplicar los recursos públicos” señaló el presidente del organismo cultural.

 

    De acuerdo con Carmen Pérez, se debe tener claridad en la manera en que se van a cristalizar los contenidos de la política cultural, de manera que las intervenciones culturales que se realicen sean coherentes y consistentes “en este sentido, me parece encomiable que actualmente la política cultural nacional enfatice los componente sociales de la cultura”.

 

    Considera la investigadora que durante el evento se mencionó de manera tangencial lo relativo a la evaluación y seguimiento de las acciones y programas culturales “lo cual me parece clave para saber si se están cumpliendo los objetivos y metas; creo que también es importante sistematizar la experiencia: cómo se están haciendo las cosas, cuáles son los aprendizajes y, qué se puede mejorar”.

 

    Para ella, otro de los temas sustantivos que debería discutirse más ampliamente en este tipo de reuniones tiene que ver con los marcos normativos que fortalezcan los distintos campos de intervención y participación cultural como son los derechos culturales en la Internet, el uso del espacio público y, profundizar en la protección de los bienes patrimoniales, sobre todo de los pueblos indígenas.

 

    Con respecto del anuncio que hicieran el presidente del Conaculta y el Subsecretario de Prevención y Participación Ciudadana de la Secretaría de Gobernación, Roberto Campa Cifrián, en el sentido de invertir cerca de 179 millones de pesos al Programa Cultura para la Armonía con la intención de que la cultura sea un factor de cohesión social en las 32 entidades federativas del país, para Pérez Camacho con ello “se está apostando porque la cultura sea más cercana a lo humanitario. Es un tema de arte, de música y teatro, pero lo que se pretende es reactivar redes, que la comunidad perciba su capacidad, la ponga en operación y la reactive cuando llegan programas como éste. A eso creo que se está apostando y vale la pena considerarlo”.

 

    Cultura para la Armonía es un programa que hasta el momento ha involucrado a 80 mil personas en 120 municipios de todo el país, cuyo objetivo es ampliar la actividad cultural como elemento primordial para reconstruir la cohesión social de diversas poblaciones vulnerables del país, como Michoacán, a partir de tres principios: la permanencia, la gratuidad y la accesibilidad “en Michoacán se observa que la gente comienza a sentir cierto acompañamiento por parte del Estado, lo que aporta a transmitir la idea de un Estado con fortaleza y legitimidad”, concluyó.

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